Comprar un mueble nuevo puede tener varias motivaciones de fondo. En algunas ocasiones es la búsqueda de un estilo más llamativo, mientras que en otras es la necesidad de poseer una pieza con mayor comodidad. A su vez, es muy probable que te preguntes cómo elegir el mejor sofá si tengo dolores de espalda. Pues muchas piezas carecen de la estructura ergonómica para brindar soporte lumbar.

Tomándolo en consideración, desde Sofás Zaragoza te exponemos algunos criterios bajo los que podrás guiarte en la búsqueda de una alternativa que se ajuste a tus expectativas:

1. Enfócate en la comodidad del respaldo

Es importante que mida entre 90 y 105 cm, ya que estas son las cifras que suelen estar dispuestas en la extensión de una espalda regular. Por lo tanto, si lo compras con un espaldar más pequeño que estas medidas, no tendrás espacio suficiente para apoyar tu cabeza al sentarte. 

Comprar una opción con un respaldo más largo tampoco es aconsejable. Puesto que siempre te sentarías en una posición demasiado rígida al querer apoyar toda tu espalda en él. 

2. Presta atención a la profundidad

La búsqueda del fondo de un sofá perfecto también se guía por cifras, y es necesario que optes por uno que se ubique entre 90 y 95 cm de profundidad. Esto por el hecho de que una extensión más larga hará que tus pies no toquen el suelo al poner tu espalda en el fondo del mueble.

Es necesario recordar que la posición ideal para minimizar el dolor lumbar y cervical es poner los pies sobre el suelo con las rodillas flexionadas formando un ángulo de 90 grados. Menos profundidad provocaría tensión en tu postura dejando al muslo fuera de una superficie firme que sostenga el peso de tu cuerpo.

3. Pregunta por los materiales del relleno

Los expertos aconsejamos que el relleno del sofá no sea demasiado duro, pero tampoco muy blando. Puesto que un cojín muy liviano hundiría tu cuerpo, afectando la postura y con ello provocando dolores de espalda.

Por otra parte, uno rígido resultará aún más incómodo. De manera que tienes que probar distintos rellenos antes de escoger una pieza final.

4. No te olvides de los reposabrazos

Los reposabrazos son ese pequeño detalle que puede elevar hasta el siguiente nivel la comodidad de un sofá. Sobre todo, si eres de esos propietarios que disfrutan de tomar una siesta apoyando la cabeza sobre este rincón del mueble.

Contacta con nosotros si deseas obtener más información sobre cómo elegir el mejor sofá si tengo dolores de espalda.

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